Este viaje
a Buenos Aires me dejó un par de kilitos más, lo normal cada vez que vengo
aquí; son los kilos más disfrutados y saboreados, llenos de dulce de leche, de
facturas (son la típica repostería que venden en Trigo Miel o en Leandro, o si
nos ponemos más finos en Spoon; sólo que unas 20 veces más ricas) y de cenas
espectaculares.
Mi cartera
normalmente tiene barritas de proteína, de esas que tienen menos de 2 gramos de
azúcar y que la primera vez que uno las prueba se quiere desmayar porque pueden
llegar a saber a tierra; también ando mi bolsita ziploc con semillas (luego de
3 semanas, la mitad de las semillas quedan regadas fuera de la bolsita); mi
maleta ya tiene su espacio reservado para el tarro de proteína, de esa que no
tiene ni azúcar, ni lactosa, que mejor dicho uno no entiende cómo funciona para
recuperar músculo luego de entrenar y que me quita el espacio de un par de
zapatos. Normalmente mi Facebook y el whatsapp dejan comunicarme con
personas que me ayuden aprender a entrenar solita en un gimnasio, o bien, he
llegado a entrenar CrossFit fuera de Costa Rica permitiéndome hasta hacerme de
nuevas amistades….aahhh vieron, de este estilo de vida saludable también
conozco, únicamente que ya no sufro de obsesión por tener un six pack (únicamente aún sueno con tener oblicuos jajaja), me lo
disfruto y lo combino con unos "pecaditos" que me alegran esta vida loca.
Me dio
mucha gracia un día de estos que una persona me dijo: “debe ser muy difícil
llevarte a comer porque tu paladar ya es muy amplio y exigente”…jajajaja se
imaginan que nooooo!. Es indescriptible lo que este tiempo me ha hecho valorar
cada cosa sencilla, cada pequeño momento y cada comidita casera; no niego que a veces me la tiro de “rica y famosa”
(#soquenão) porque me encargo de ir al menos a uno de los mejores restaurantes
de donde esté, o que voy a bares de otro nivel en cuanto a estructura, música,
etc. pero eso no tiene nada que ver con lo que de verdad me llena el espíritu,
valoro y me hace feliz…
…La diferencia
entre mi vida de fantasía y mi vida real, eso es lo que enfrento tres semanas
al mes; viajes, hoteles, fiestas, comidas, per diem, locura, experiencias de vida,
soledad, compañía de más, aeropuertos versus amigos de la vida, familia, pagar
con mi planilla, dormir sin aire acondicionado, tomar cafecito con pan de la
musmanni, no liquidar los taxis, olor a casa, un atuncito con galleta soda,
escuchar cantar a mi papá, abrazar a mi mamá y cositas así. Wooowww la verdad
es que lo que compone mi vida es demasiado, me siento completa, me siento
agradecida, me siento bendecida, me siento ansiosa, me siento feliz, etc.
Gracias por
leerme…hoy espero haberles transmitido exceso de emoción porque así me siento,
estoy a unas horas de regresar a casa porque, hoy aún con ese 20% más caro que somos
a nivel Latinoamericano, le doy gracias a Dios por ser Tica, hablar con la “erre” y poder llamar a Costa Rica casa.
Bexos & abraxos, mucho xoxo que llaman!


